SIGLO XX
En abril y
mayo de 1900, el Club Automovilístico de Gran Bretaña (el precursor del Royal
Automobile Club) organizó la prueba Thousand Mile Trial, un evento de 15 días
que unía las principales ciudades de Gran Bretaña, con el objetivo de promover
esta nueva forma de transporte. Setenta vehículos tomaron parte en la carrera
que tuvieron que completar trece rutas que variaban en distancias desde 43 km hasta
123 km, a una velocidad media de hasta el límite legal de 12 mph. En los días
de descanso los coches eran mostrados al público en salas de exposición.
El Scottish Automobile Club inició
en 1901, una competición de cinco días de duración: el Glasgow–London y en 1908
el Royal Automobile Club el International Touring Car Trial, una carrera de
3.200 km.
En 1903 se celebraría también la
carrera París-Madrid pero el gobierno francés la prohibió en mitad del
recorrido debido a una serie de accidentes donde fallecieron siete personas,
entre ellas Marcel Renault, hermano de Louis Renault fundador de Renault. La
carrera fue ganada por el francés Fernand Gabriel. Debido a estas imposiciones
los organizadores de carreras en Europa empezaron a buscar alternativas a las
carreras que se disputaban en carreteras abiertas, ya que cada día se veían más
difíciles de organizar debido a las prohibiciones de las autoridades, por lo
que una de las alternativas que se tomaron fue la de competir en circuitos
cerrados. El primer circuito cerrado fue el de Brooklands, en Inglaterra, que
se inauguró en 1907.
En Alemania, se celebró en 1905 y
1906 el Herkomer Trophy. Este desafío de cinco días atrajo a más de 100
participantes para hacer frente a sus 1.000 km en tramos de carretera, en
subidas y una prueba de velocidad, pero lamentablemente se vio empañada por la
mala organización y un reglamento confuso. Uno de los participantes de la
prueba fue el príncipe Enrique de Austria, que solicitó la ayuda del Imperial
Automobile Club of Germany para crear la primera Prinz Heinrich Fahrt (Carrera
del Príncipe Enrique) en 1908 y 1910. La primera prueba alpina se celebró en
1909, en Austria. En 1914 este evento fue los más difíciles de la época, con la
actuación estelar del británico James Radley en su Rolls-Royce Alpine Eagle.
En 1923, los franceses Leonard y
Lagache ganaron la primera edición de las 24 Horas de Le Mans. Las carreras de
prototipos fueron rápidamente aceptadas por el público.
Fuera de Europa
En 1900
James Gordon Bennett, Jr., propietario de los periódicos New York Herald y
International Herald Tribune en París, estableció la Copa Gordon Bennett de
Carreras de Autos en Europa, una carrera anual que atrajo competidores
internacionales. Cada país podía inscribir hasta tres autos. Siguiendo el
ejemplo de Bennett, en los Estados Unidos el acaudalado William Kissam
Vanderbilt II lanzó la Copa Vanderbilt en Long Island, Nueva York en 1904.
En 1907 se organizó una de las
primeras pruebas de gran distancia, fue la carrera Peking-París. Nació por iniciativa
del periódico Le Matin, y a ella se presentaron cinco participantes: De Dion
Bouton, Itala (pilotado por el príncipe
Scipione Borghese), Spyker holandés y triciclo Contal. La travesía que partió de
Peking, no contaba con una ruta establecida y resultó ser durísima y muy larga,
donde los participantes tuvieron que soportar altas y bajas temperaturas. Un
periodista del Daily Telegraph, llamado Luigi Barzini acompañó al príncipe
Borghese durante la travesía a bordo del Itala que llegaron primeros a París
con una semana de adelante con respecto al Spyker. Como único premio los
vencedores recibieron una botella de champán. De ahí nació la tradición de
celebrar las victorias en el automovilismo con una botella de champán.
La otra prueba de larga distancia
fue la New York-París, de 1908, organizado por el periódico New York Times, en
la que se inscribieron 6 coches: 3 franceses, 1 alemán, 1 italiano y 1
estadounidense. El ganador fue el alemán George Schuster a bordo de un Protos1
representando al equipo estadounidense y que partió de Nueva York el 12 de
febrero y llegó a París el 30 de julio, los alemanes habían llegado a París
cuatro días antes, pero fueron sancionados lo que les dio la victoria al equipo
americano.
La carrera New York-Seattle de 1909,
aunque más corta, no fue sencilla. Más suave (y más parecido a los rallies
modernos) fue el Glidden Tour, corrieron por el American Automobile Association
entre 1902 y 1913, que tenía tramos entre el control de puntos y marcaron el
sistema para determinar los ganadores. Ese mismo año se construyó el famoso
circuito de Indianápolis, con forma ovalada y una distancia de 4.023 km.
El 30 de mayo de 1911 se celebró la
primera edición de las 500 Millas de Indianápolis, considerada como una de las
carreras más importantes del mundo. El ganador fue Ray Harroue con un Marmon
Wasp de 6 cilindros a un promedio de 120 km/h.
En América
del Sur, tuvieron mucho éxito las rutas de gran kilometraje (8.000-9.000)
divididas normalmente en dos días. La primera fue Gran Premio del Norte en
1940, desde Buenos Aires hasta Lima y vuelta; fue ganada por Juan Manuel Fangio
en un muy modificado Chevrolet coupé. Este evento fue repetido en 1947 y en
1948 se celebró uno aún más ambicioso; el Gran Premio de la América del Sur
desde Buenos Aires hasta Caracas, Venezuela — Fangio tuvo un accidente, en el
que su copiloto falleció. En 1950 se celebró la rápida y peligrosa Carrera
Panamericana, una carrera dividida en etapas para celebrar la construcción de
una autopista entre las fronteras de Guatemala y US. Este tipo de carreras
fueron víctimas de los costes de celebrarlas en un mundo en pleno desarrollo.
Sin embargo, algunas se siguieron celebrando, como actualmente hacen en
Bolivia. Canadá albergó uno de los rallys más largos de los 60 el Shell 4000
Rally.
En 1950,
África vio su primera carrera, organizada por franceses. La Méditerranée-le Cap
recorría 16000 km desde el Mediterráneo hasta África del Sur. Se celebró hasta
1961, cuando los problemas políticos del continente africano obligaron a
suspenderla. En 1953 se celebró en África del Este el Rallye Coronation Safari,
renombrado años más tarde como Rally Safari seguido después por el Rally de
Marruecos y el Rally Costa de Marfil. El Rally Safari ha sido incluido en numerosas
ocasiones en el calendario del Campeonato del Mundo, celebrado en Kenia.